¡Mística, corazón y nuevo puntero de la Anual! Boca lo dio vuelta en el Templo y se ilusiona en el Clausura.
Por la fecha 13 del Torneo Clausura, el equipo del Vasco Arruabarrena reaccionó a tiempo en La Bombonera, venció 2-1 a Talleres y trepó a lo más alto de la Tabla Anual con 54 puntos. La Bestia Merentiel metió el empate rápido y el pibe Leonel Flores sacó un bombazo inolvidable para cerrar una noche de fiesta xeneize.

Hay partidos que no se ganan únicamente con la pizarra; se ganan con el empuje de nuestra gente, con el peso de la camiseta y con la jerarquía de los que entienden lo que significa jugar en el templo sagrado del fútbol mundial. Boca volvió a dar una muestra de carácter en La Bombonera: arrancó abajo frente a Talleres de Córdoba, pero sacó a relucir la garra xeneize, dio vuelta la historia con fútbol y corazón, y se quedó con tres puntos de oro que valen el liderazgo absoluto de la clasificación general.

El arranque fue un balde de agua helada. Apenas iban 11 minutos de la primera etapa cuando una distracción en la marca le dejó el espacio servido a Matías Galarza, quien sacó un fogonazo desde fuera del área y clavó el 1-0 para la visita. Parecía un libreto injusto para la noche de la Ribera, pero si algo tiene este Boca de Rodolfo Arruabarrena es que jamás se da por vencido ni baja los brazos.
La respuesta de nuestro equipo fue inmediata, con el empuje implacable de la gente bajando desde las tribunas. A los 18 minutos, Lautaro Blanco presionó como manda la historia en tres cuartos de cancha, se comió la banda y le sirvió el gol a Miguel Merentiel. La Bestia, implacable como de costumbre, le rompió el arco a Ezequiel Unsain para estampillar el 1-1 y encender el rugido del templo. A partir de ese momento, el Xeneize adueñó los tiempos del partido, manejando la pelota y buscando los caminos a través de las pinceladas de Ángel Romero y la movilidad del pibe Leonel Flores, aunque nos fuimos al descanso con el marcador igualado.

En la segunda mitad no hubo tiempo ni para acomodarse. A los 4 minutos, el azul y oro volvió a teñir la cancha en una jugada donde se combinaron la mística del sacrificio y el potrero puro. Todo arrancó otra vez con la entrega de Blanco, siguió con una barreda al piso brillante de Santiago Ascacíbar para disputar la pelota con el alma y terminó en los pies de Milton Delgado, quien leyó el juego a la perfección y soltó para Leonel Flores por la izquierda.
Lo del juvenil de 19 años fue una auténtica obra de arte: aceleró con voracidad, encaró a Schott dentro del área y, ante la salida del arquero, sacó un derechazo precioso al segundo palo para clavar el 2-1 que hizo temblar los cimientos de La Bombonera. Quinta conquista en este 2026 para el pibe del club —que ya venía de festejar ante Sarmiento por Copa Argentina, Recoleta por la Sudamericana y un doblete a Unión—, ratificando que atraviesa un momento dulce y que le sobra pasta para vestir la Azul y Oro.

Con el triunfo consumado, Boca alcanzó la línea de los 54 puntos, superó la marca de Independiente Rivadavia (52) y quedó cómodo como único líder de la Tabla Anual, además de quedar a tiro en la Zona A como escolta de Instituto. El equipo del Vasco sigue dando pasos firmes, ratifica su fortaleza de local y demuestra que, cuando juega Boca con la Bombonera latente, hay que sacar boleto para ver al verdadero candidato. ¡A seguir por este camino, Boca de mi vida!
Redacción: Soy de Boca / www.soydeboca.com.ar