Boca ganó sobre la hora a lo Boca y es el campeón y el mejor de Año.
La Bombonera volvió a ser testigo de una de esas tardes de mística y sufrimiento que quedan marcadas a fuego en la memoria xeneize. Por la 16ª y última fecha de la fase regular del Torneo Clausura 2026, Boca derrotó 1-0 a Defensa y Justicia con un gol agónico de Enner Valencia a los 48 minutos del segundo tiempo. La victoria no solo desató el delirio en las tribunas, sino que garantizó el tan ansiado primer puesto de la Tabla Anual.

El equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena arrancó la jornada sabiendo que la victoria era la única vía para adueñarse del liderazgo general. El partido comenzó con altísima intensidad: Lautaro Blanco lastimó de entrada por el carril izquierdo y Sebastián Villa avisó a los 10 minutos con un frentazo que exigió al arquero Enrique Borgogno. Defensa respondió a espaldas de la zaga, pero Álvaro Montero resolvió con solidez ante Juan Gutiérrez.

Boca acarició el gol en un par de ocasiones, con un centro rasante de Villa que Miguel Merentiel desvió por muy poco y un tanto invalidado al propio atacante uruguayo a los 39 minutos por posición adelantada a instancias del VAR. Del otro lado, el Halcón metió miedo mediante la vía aérea, donde Héctor David Martínez estrelló un frentazo en el travesaño. Con las novedades que llegaban desde Rosario —donde Central ganaba su partido y se subía de manera provisoria a lo más alto de la tabla—, la tensión en el Templo se multiplicó para el descanso.

En el complemento, el Xeneize salió con la premisa de adueñarse de la pelota y arrinconar a la visita. Lautaro Di Lollo lo tuvo de cabeza y Villa volvió a probar de afuera, chocando contra una tarde inspirada de Borgogno. Para destrabar el encuentro, Arruabarrena movió el banco y dispuso los ingresos de Leonel Flores y de Tomás Aranda, quien volvió a sumar minutos tras 73 días de inactividad por una fractura de peroné. El juvenil ingresó con decisión y sacó un zapatazo lejano a los 79′ que casi rompe el cero.

Boca cerró la fase regular con una sonrisa enorme, con la mística intacta y la tranquilidad de haber terminado en lo más alto de la clasificación general. Ahora, con el ánimo por las nubes y el empuje de su gente, el equipo de Arruabarrena ya piensa en los playoffs del Torneo Clausura.
Redacción: Soy de Boca / www.soydeboca.com.ar